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complicaciones infecciosas del embarazo
 
Chlamydia trachomatis

La Clamidia es una bacteria de transmisión sexual que afecta el área ano genital en ambos sexos, aproximadamente 50-70% de las infecciones son asintomáticas pero potencialmente lesivas para el sistema reproductor femenino y otro tanto en el masculino. 

En la mujer ocasiona infección uretral (Uretritis, ardor para orinar), inflamación del cuello uterino con producción de moco purulento (Cervicitis), de la cavidad uterina (Endometritis), infección de las trompas de Falopio (Salpingitis) y colecciones de pus en las trompas (Absceso tubárico), ovarios y cavidad pélvica condición que en su conjunto se denomina Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP) y cuya importancia médica radica en ser generadora de infertilidad y muerte en mujeres en edad reproductiva.  Como se considera que alrededor del 5% de las mujeres sexualmente activas son portadoras de la bacteria es posible encontrar Clamidias en el sistema reproductor femenino durante el embarazo (2-37% de las embarazadas son portadoras de la bacteria), veamos como se comporta durante esos 9 meses y que problemas puede ocasionarle a la madre o al bebé 

Dr. Ricardo Gómez Betancourt

 
Consideraciones obstétricas

Aborto o pérdida temprana del embarazo

La clamidia se ha involucrado de manera inconsistente con abortos o pérdidas del embarazo temprano pero los resultados son contradictorios debido a que la clamidia se asocia con regularidad a otras bacterias: Micoplasma y Ureaplasma, organismos que aparentemente tienen una mayor potencialidad para producir abortos, en todo caso consideramos su presencia como factor potencialmente problemático y determinamos su presencia en el tracto genital femenino durante las primeras consultas del control prenatal mediante el uso de cultivos especializados.  Si los cultivos son positivos indicamos tratamiento antibiótico apropiado 

Complicaciones del embarazo avanzado

La presencia de clamidia en el tracto genital femenino después de la primera mitad del embarazo (después de la semana 20) ha demostrado ser un factor de causalidad para generar tasas un tanto mayores de complicaciones como parto prematuro, retardo del crecimiento fetal intrauterino, bajo peso al nacer, rotura prematura de membranas (RPM) y prematuridad neonatal. 

Trabajo de parto y puerperio (periodo postparto) 

El paso de las bacterias hacia la cavidad uterina puede ocasionar una infección materna severa conocida como endometritis puerperal; así mismo, la infección puede afectar las heridas practicadas durante el parto o la cesárea dando origen a infecciones de las heridas operatorias que retrasarían el egreso de la paciente del hospital o incluso podrían hacerla volver para tratamiento intensivo.

Infección del bebé  Durante el parto el bebé que entra en contacto con la clamidia puede sufrir complicaciones infecciosas serias, especialmente oculares o pulmonares, veamos 

Conjuntivitis: la contaminación ocular neonatal por clamidia produce una condición llamada conjuntivitis de inclusión del recién nacido.  El bebé comienza a manifestar un abundante lagrimeo que con el tiempo se hace purulento, los parpados se hinchan y los ojitos se ponen rojos.  Aunque rara vez surgen complicaciones oculares severas la enfermedad es lo suficientemente fastidiosa para el bebé como para hacerlo irritable, ponerlo incomodo y alterar su alimentación y el sueño. 

Neumonía: desde hace un par de décadas se descubrió que la clamidia podía producir infección pulmonar o neumonía. Esta si representa una complicación neonatal seria y peligrosa que se produce producirse entre las semanas 4 y 11 (especialmente después de las 8 semanas) después del nacimiento. El bebé comienza a manifestar fiebre discreta, congestión nasal, dificultad respiratoria, tos, irritabilidad y dificultad para alimentarse y dormir.  Es un cuadro serio que requiere hospitalización inmediata y tratamiento antibiótico.

Que puedes hacer?

Como muchas mujeres son asintomáticas el mejor remedio es iniciar el control prenatal de manera temprana y pedir al obstetra que tome las muestras adecuadas para el cultivo y detección de la Chlamydia trachomatis 

Si el cultivo o la prueba es positiva tu obstetra indicará tratamiento antibiótico apropiado a la pareja 

Discute los temas de fidelidad y monogamia mutua para prevenir la adquisición y transmisión de enfermedades de contacto sexual (esto es fundamental durante toda la vida) 

Si estás embarazada evita el contacto sexual con parejas desconocidas; de ser inevitable es conveniente usar preservativos

 
Sífilis y la embarazada

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual ocasionada por una bacteria llamada Treponema pallidum, es una infección no purulenta de progresión lenta que afecta discretamente los genitales (sífilis primaria), la piel (sífilis secundaria) y severamente a los grandes vasos, huesos y cerebro (sífilis terciaria). Esta infección, de diagnóstico y tratamiento sencillos, acabó con la vida de millones de personas antes de 1945, cuando se descubrió y utilizo la penicilina de manera extensiva en la población
Desgraciadamente, la promiscuidad, el aumento del número de trabajadoras sexuales, la pobreza y el deterioro de los servicios básicos de salud han ocasionado un resurgir de la prevalencia de esta infección, que durante el embarazo, puede ser muy lesiva para el feto, no así para la madre, por lo menos en el corto plazo. Es por ello que es de vital importancia cumplir con las pruebas de laboratorio que durante el control prenatal  tienen como fin detectar su presencia: la más conocida de ellas, el VDRL.
La ausencia de detección y tratamiento de la sífilis materna durante el embarazo se ha asociado de manera inequívoca a muerte fetal, muerte del recién nacido, deformidades óseas y daño neurológico irreversible del feto y del recién nacido.

El tratamiento de la condición es muy seguro y efectivo y no afecta al bebé de manera que no existe excusa alguna para no hacerlo.

 
3D precoz

 
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